El padre salesiano Juan Grattarola llegó a Linares el 7 de febrero de 1905 y gestionó de la donación de Las señoritas Jesús y Juana María Campos a la Congregación Salesiana una quinta llamada Ánimas de 62 hectáreas al oriente de la ciudad.  En este lugar los salesianos construyeron el templo María Auxiliadora y sus instalaciones educacionales.

Al principio los Salesianos inauguraron una pequeña capilla dedicándola a María Auxiliadora, el día 15 de agosto de 1905 y  la construcción del frontis del templo fue completada el 26 de julio de 1938.

Por el terremoto de febrero del 2010 el templo fue destruido casi en su totalidad (conservándose sólo el frontis).

En la actualidad existe un bello y moderno templo.